El 22 de mayo en el Nelson-Atkins Museum Of Art, ubicado en Kansas City, Estados Unidos, el artista Robert Murris reveló su Labyrinth Glass, el cual es un laberinto hecho de vidrios de una pulgada de grosor, 18,9 metros cuadrados de superficie y mide 2,13 metros de alto. Debido a lo complejo del tamaño y su peso se tardó 2 meses para instalarlo por completo. Más alla de la idea de un laberinto hecho de vidrios, el efecto que produce estar en el interior es angustiante ya que a diferencia de los laberintos comunes, la salida no se ve a simple vista, en cambio en este ejemplo la salida puede verse con facilidad lo que hace que la persona en su interior quiera salir con facilidad, pero al encontrarse con decenas de caminos equivocados comienza a desesperarse. Si pudiéramos resumirlo diríamos no apto para claustrofóbicos. (Vía)

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