Esta historia nos dice que mientras ames lo que haces, todo puede ser posible. Estos niños viven en una isla flotante llamada Ko Panyi, y les encantaba el fútbol, pero solo lo miraban por la televisión, hasta que decidieron que tendrían su propio equipo de fútbol y ser los campeones. Tuvieron muchas dificultades en un principio ya que no tenían ni siquiera en donde jugar, pero con trabajo duro hicieron su propia cancha flotante y se pusieron a entrenar. Luego de un tiempo fueron invitados a un torneo, y si bien no ganaron sacaron el tercer lugar. Luego de eso ellos fueron recibidos con orgullo por su pueblo y desde ese entonces el Panyee FC se ha convertido en uno de los mejores equipos del sur de Tahilandia.

Dejar respuesta